lunes, 4 de marzo de 2013

El origen de las psicofonías

Con la llegada de nuevas tecnologías es indudable que todo es más fácil y accesible, pero dichas tecnologías también hacen aflorar nuevas incógnitas. Podemos medir la temperatura de un lugar a tiempo real, pero no sabemos por qué en ocasiones sube o baja en cuestión de segundos sin una explicación coherente.
Podemos encender una televisión y poner el canal que queramos, pero no sabemos qué son esas imágenes o reflejos que a veces aparecen, aun estando apagada. Podemos usar detectores de presencia para alertarnos de un intruso o simplemente saber que alguien entró a la tienda, pero no entendemos por qué a veces se disparan sin que nada visible haya entrado en su campo de detección. Y por supuesto, podemos grabar conversaciones, canciones, entrevistas o sonidos ambientales, pero no tenemos la más remota idea de qué es esa voz o sonido que no reconocemos ni recordamos que se hubiera producido, ni siquiera debería estar ahí.

En primer lugar, conviene distinguir lo que es una psicofonía o parafonía de una clariaudiencia. Se denomina clariaudiencia a un sonido que se puede escuchar perfectamente en el mismo momento en el que se produce. Es un fenómeno curioso, suelen ser voces que se oyen con mayor o menor claridad, sin saber de donde provienen, y que en ocasiones, a pesar de haberse escuchado perfectamente, no quedan registradas en la grabadora.

Las psicofonías son todo lo contrario. Son registros sonoros que no se aprecian en el momento en que son grabados, pero aparecen en su posterior análisis.

Aunque este fenómeno desconocido empezó a producirse desde que se inventaron los sistemas de reproducción de sonido, como el altavoz, el gramófono, etcétera, pero no fue hasta 1959 cuando por primera vez quedaron registradas en un magnetófono. La primera persona que se conoce que grabó una psicofonía fue Friedrich Jürgenson, un productor de documentales que se encontraba grabando el canto de los pájaros y al analizar sus grabaciones se encontró con el misterio.


Friedrich Jürgenson, descubridor de las primeras psicofonías grabadas.


Había grabado lo que para él era la voz de su madre, fallecida hacía un tiempo. La noticia corrió como la pólvora y fue Konstantin Raudive quien popularizó el fenómeno, trabajando mano a mano con Jürgenson. Germán de Argumosa introdujo el fenómeno en España, creando toda una escuela de investigadores y despertando el interés por lo paranormal a nivel nacional.

Desde ese momento, han sido miles las incursiones grabadas y de lo más variado. La obtención de psicofonías es hoy en día un elemento básico en toda investigación paranormal, un método que en ocasiones ha llegado a resolver enigmas o cuanto menos, ha ayudado a obtener información valiosa.

En sucesivas publicaciones ahondaré en los distintos métodos de grabación de psicofonías que proponen los investigadores más prestigiosos, y explicaré desde mi humilde conocimiento cómo distinguir una psicofonía de lo que no lo es, y cómo analizarla e interpretarla.

Jorge Liébana. Grupo D.R.E.S.

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